La “cárcel socialista” de Coronda, la más grande de Santa Fe, ofrece una larga lista de privilegios. Peor hay diferencias entre presos que llegan desde la capital provincial y los rosarinos.
Según el diario El Litoral, debido a la “conocida rivalidad entre rosarinos y santafecinos”, el penal tiene un total de 12 pabellones, con sectores exclusivos para rosarinos y otros tantos para santafesinos, los cuales fueron reasignados desde una masacre producida en 2005.
La pileta que desató el escándalo
El director general de Servicio Penitenciario de la provincia, Pablo Cococcioni, dijo que “el tema de la pileta no es ilegal. Para nosotros no es un elemento cuya posesión esté prohibida. En todo caso se evalúa caso por caso, con limitaciones de seguridad, de día y hora y la propuesta que hagan los internos para su uso”, sostuvo en diálogo con El Litoral.
Pero el criterio suele ser autorizar sobre todo en los días de visitas cuando vienen niños o personas mayores. Es una forma de mitigar los efectos del calor, agravados por el encierro, sobre todo para los familiares que no están privados de la libertad.
Respecto al malestar que las imágenes en cuestión despertaron en familiares de las víctimas, el funcionario explicó que “uno los entiende. Pero también hay un sistema de justicia que ya ha determinado una pena. Y no está permitido avanzar sobre otros derechos de la persona condenada. Después podemos discutir si queremos un sistema penitenciario más benigno o más duro con el preso. Pero eso es una discusión de política criminal”.
La larga lista
El diario santafesino que dio a conocer la noticia indicó que no fue solo la pileta del Pabellón 7 lo que levantó la polémica: una “pollada” generosa; habanos; uso de televisión y computadoras. Entre los “privilegios”, los presos tienen: libre acceso a Internet, con el sabido uso de redes sociales; “polladas”, generosas para muchos de los internos; exhibición de facas y otros objetos ultra-prohibidos en establecimientos de estas características.