La noticia fue brindada por la propia Aduana Argentina en su cuenta de Twitter, donde no se especificó la identidad y nacionalidad de la mujer ni tampoco cuál era el país de origen del que arribaba.
Apenas se expuso una foto donde posaban las decenas de teléfonos móviles. Se trataba de celulares de la marca iPhone, la más cara del mercado y se calcula que el monto del material secuestrado oscila en unos 450 mil pesos.