Villa Maria. A requerimiento del fiscal de Cámara y como consecuencia de un acuerdo con la Defensa, el juez René Gandarillas le impuso una pena de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo a un joven albañil villanovense que vendía marihuana y cocaína en pequeñas cantidades.
Se trata de Rubén David Sosa (28) según informo El Diario del Centro, quien en el marco de un proceso oral y público admitió haber cometido todos los ilícitos que se le atribuían, entre ellos un par de robos menores y un episodio de intimidación.
En efecto, a poco de comenzada la audiencia de debate y tras la lectura de la pieza acusatoria, tarea que estuvo a cargo de la prosecretaria Patricia González, el trabajador de la construcción se declaró culpable de “tenencia y comercialización de estupefacientes”, “robo reiterado” (dos hechos) y “amenazas calificadas”.
La confesión lisa y llana de Sosa posibilitó que el juicio se abreviara, con lo cual se incorporó “por lectura” toda la prueba obrante en el expediente y no se receptaron testimonios en la sala del quinto piso de Tribunales.
Previo a las deliberaciones, el fiscal Francisco Márquez y el abogado defensor Eduardo Rigalt habían pactado solicitar la pena finalmente impuesta por el juez Gandarillas, y así lo plasmaron en sus respectivos alegatos.

