Nilda Núñez desapareció de Tolhuin, el pueblo de Tierra del Fuego en el que vivía, hace poco más de un año. Cuando los oficiales de la Policía Científica allanaron la casa en la que vivía con su pareja y sus dos hijos encontraron algo que los dejó pasmados: una pierna de ella estaba debajo de la cama en la que su pareja seguía durmiendo con sus hijos. El juicio fue rápido y esta tarde, el Tribunal de Juicio en lo criminal de Río Grande leyó su veredicto. Aldo Núñez fue considerado autor penalmente responsable de haber ahorcado y luego descuartizado a su mujer, que tenía 25 años y estaba embarazada. Fue condenado a prisión perpetua.
Aldo Núñez, de 32 años, estaba acusado de “homicidio doblemente agravado”, por el vínculo y por haber mediado violencia de género. No estaba acusado de haberla matado con alevosía porque el descuartizamiento se produjo cuando la mujer ya estaba muerta. Tampoco por la muerte de la bebé -estaba embarazada de 20 semanas-porque consideraron que, como a ella no se le notaba la panza, iba a ser imposible probar que él sabía del embarazo.
