“Llama a la policía, entraron”, desesperado ante la presencia de los delincuentes armados en el garaje de su casa de Vicente López, Roberto Chwat, el presidente de la tradicional editorial Sigmar, llegó a avisarle a su esposa que habían ingresado ladrones. No se bajó del auto. Quizá para escapar o reducir a los ladrones, puso marcha atrás. Pero mucho más no pudo hacer porque pocos segundos después recibió un balazo. La empleada doméstica alcanzó a activar el botón antipánico de la alarma.
Así fueron los trágicos minutos que terminaron con la vida de Chwat, de 67 años, según pudo reconstruir LA NACION de calificadas fuentes de la investigación. Se trata de otra víctima que se cobra la inseguridad que azota el conurbano bonaerense.
Después de disparar, con el portón del garaje cerrado, los ladrones abrieron una puerta y pasaron por la cocina. Su trayecto y sus rostros fueron grabados por las cámaras de seguridad que hay instaladas en chalet de Lisandro de la Torre 1640, en Vicente López, a tan solo cinco cuadras de la quinta presidencial de Olivos.
Los ladrones pasaron por un hall donde se le escapó un tiro. La esposa y la empleada doméstica no vieron a los asesinos que llegaron hasta el living y después de romper un blíndex llegaron hasta el acceso principal donde para escapar debían saltar la reja.
“Antes de saltar tuvieron que romper el cerco electrificado, que por cuestiones de seguridad había instalado la familia. En ese momento se escapó otro tiro que pegó en la reja”, sostuvo a LA NACION una calificada fuentes del caso.
A uno de los delincuentes se le enganchó la campera en la reja y se le cayeron municiones. “Cuando saltaron la reja o cuando rompieron el blindex los ladrones se cortaron porque fueron halladas manchas de sangre”, explicaron los voceros consultados.
El homicidio es investigado por el fiscal de Vicente López Martín Gómez y detectives de la policía bonaerense. Según pudo saber LA NACION de fuentes del caso, la principal hipótesis es que los autores del crimen podrían ser integrantes de una peligrosa banda de San Martín dedicada a las entraderas.
Los investigadores esperan poder, con las manchas hemáticas y las huelas dactilares halladas en distintos lugares de la casa, obtener los ADN de los sospechosos.
Si te gustó la nota hace click en los anuncios y colabora para seguir leyendo policialescordoba.com